Archivo de la categoría: Bloggers

trabajoinfantil

DÍA MUNDIAL CONTRA LA ESCLAVITUD INFANTIL 2018

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone

Hoy 16 de abril es el Día Mundial contra la Esclavitud Infantil. Se escogió esta fecha para conmemorar el asesinato de Iqbal Masih de 12 años, ocurrido en el año 1995.

La vida de Iqbal fue breve pero muy dura. A los 4 años su padre lo vendió para que trabajara en una fábrica de alfombras de Punjab porque necesitaba dinero para saldar una deuda de 600 rupias contraída para pagar la boda de su hijo mayor. Iqbal trabajaba duro 12 horas al día por una rupia, sin embargo, los intereses de la deuda eran cada vez mayores y el niño tuvo que pasar su infancia trabajando. A los 10 años Iqbal se escapó de la fábrica y asistió a un mitin sobre derechos humanos. Su vida cambió radicalmente: consiguió la libertad a través de una campaña del Frente de Liberación del Trabajo Forzado y se convirtió en el más joven activista contra la explotación laboral infantil, logrando cerrar empresas que explotaban a menores.Recibió premios internacionales en Estocolmo y en Boston, con los que decidió abrir una escuela. El 16 de abril de 1995 fue asesinado, cuando iba con su bicicleta por la calle. Todo esto ocurrió en pleno S.XX.

infantil

Se calcula que 400 millones de menores en todo el mundo son esclavos, de los cuales 168 millones trabajan y 85 millones de ellos lo hacen en condiciones peligrosas. La violencia, la explotación y el abuso suelen proceder de personas que el niño  conoce: padre, madre, hermanos u otros familiares, cuidadores, maestros, e incluso por las autoridades policiales u otros niños.

La esclavitud infantil es sobre todo un problema moral, aunque también lo es  político y sindical. Se sostiene gracias a un sistema político, a unos partidos y a unos organismos internacionales que, a pesar de denunciar la inmoralidad de la esclavitud y proclamarse defensores de los derechos del menor, no hacen nada por acabar definitivamente con esta situación. Lo vemos en la fabricación de la ropa “low cost”, arriesgando sus vidas como pescadores de perlas, trabajando en las minas… Los utilizan como niños soldado, niños bomba, para pedir limosna en la calle… Son niños sometidos y esclavizados a los que se les niega la educación y se les priva de vivir su infancia. El sistema económico que lo domina todo así lo requiere, mano de obra barata aunque sea mano de obra esclava. Una salvajada, una inmoralidad.

Todos nos escandalizamos al ver la imagen de Aylan Kurdi, el niño de 3 años que en el año 2015 fue encontrado ahogado en una playa de Turquía,  y se convirtió en un símbolo del éxodo de refugiados de Siria. Pasa el tiempo y son miles los niños refugiados  muertos como él o desaparecidos en su viaje a Europa desde Siria o Turquía. Denunciamos esta barbarie y la que viven los que están atrapados en condiciones inhumanas en los campos de refugiados, pero nada cambia, todo sigue igual y cada vez son más. Nos jactamos de la defensa del menor, del derecho de los niños a tener una escuela, una educación, una familia, a que puedan jugar y ser personas. Pero no hacemos nada.

Eso sí, habrá más de 30 actos contra la esclavitud infantil en esta fecha en diversos lugares de España e Iberoamérica.

carmen-blue11-e1401998995764Carmen Blue

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone
limpiar

Querido marido: necesito más ayuda.

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone

Así comienza la carta que Celeste Erlach escribió a su esposo para que se “pusiera las pilas”. La misiva lleva circulando por las redes desde el pasado 18 de marzo, después de ser difundida por el grupo de Facebook: Breastfeeding Mama Talk(conversaciones de madres que dan el pecho).

igualdadCeleste, estadounidense de 35 años, experta en marketing y con un blog sobre crianza y maternidad(Celeste Erlach – The Ultimate Mom Challenge) , se queja de que su marido no hace nada mientras que ella apenas duerme 5 horas, es la que cocina, limpia y cuida a los niños. Escribió esta carta porque algo hizo click en su cabeza la última vez que le pidió a su marido que cuidara del bebé para que pudiera descansar. Él lo hizo, sí, pero aún no habían pasado 20 minutos y le dejó al bebé llorando en la cuna.

Celeste concluye la carta enumerando las tareas diarias para las que necesita a su marido, para que la acompañe porque son también sus tareas y no suponen un gran esfuerzo si se comparten. Sin embargo, aunque la carta parece una llamada a la igualdad, Erlach utiliza muchas veces la palabra “ayuda”. Nosotras no necesitamos ayuda para cuidar de nuestros hijos ni para tener la casa en condiciones. Ellos tampoco la necesitan. No se trata de ayudar, si no de compartir. No podemos asumir que las labores del hogar y los niños son cosa de ellas, no es ayuda lo que necesitamos, es igualdad.

limpiar 1

Según cuenta Celeste, después de hacer pública su carta han sido muchas las mujeres que se han puesto en contacto con ella porque se sentían identificadas con su “problema”.  Ella explica que nunca le entregó esa carta a su marido, sino que habló con él para poder cambiar la rutina y mejorar su convivencia. Se decidió a publicarla porque la llamada de atención a su pareja  surtió efecto y ahora su situación en el hogar ha mejorado. Con sus letras quiere ser inspiración para otras mujeres que necesitan cambiar antes de que sea demasiado tarde.

Pues mujeres del mundo, tal vez haya que empezárselo a ver y tomar las riendas del asunto. En muchos casos esto sucede porque tenemos asimilado un rol desde la cuna y ya va siendo hora de que lo cambiemos y, sobre todo, eduquemos en el cambio.

Ahí os dejamos la carta. ¿Qué os parece,querid@s?

Querido marido,

Necesito. Más. Ayuda.

Anoche fue difícil para ti. Te pedí que vigilaras al bebé para que me pudiera ir pronto a la cama. El bebé estaba llorando. En realidad, estaba quejándose. Le podía escuchar desde la planta de arriba. Se me hizo un nudo en el estómago solo de escucharle, pensando si debía bajar y aliviarle o cerrar la puerta para conseguir las horas de sueño que necesitaba desesperadamente. Elegí lo segundo.

Tú entraste en la habitación 20 minutos después, con el bebé aún llorando frenéticamente. Pusiste al bebé en la cuna y, con cuidado, empujaste la cuna más cerca de mi lado de la cama, un claro gesto de que habías terminado de vigilarle.

Quise gritarte. Quise empezar una pelea épica en ese mismo momento. Llevaba vigilando al bebé y al niño todo el maldito día. Lo mínimo que podías hacer era cuidarle un par de horas por la tarde para que intentase dormir. Solo unas pocas horas de valioso sueño. ¿Es tanto pedir?

Sé que los dos hemos visto a nuestros padres seguir los roles clásicos de madre y padre cuando crecimos. Nuestras madres eran las principales cuidadoras y nuestros padres estaban relativamente liberados. Eran padres excelentes, pero no se esperaba que pasaran tiempo cambiando pañales, alimentando y cuidando a los niños. Nuestras madres eran las supermujeres que mantenían la dinámica de la familia. Cocinando, limpiando y criando a los niños. Cualquier ayuda del padre era bienvenida, pero inesperada.

Veo que estamos cayendo en esta dinámica familiar cada día más. Mi responsabilidad de alimentar a la familia, mantener la casa limpia y cuidar a los niños se da por hecha, incluso cuando llego de trabajar. Me culpo de la mayoría. He sentado el precedente de que puedo hacerlo y la verdad es que quiero hacerlo. No te ofendas, pero no estoy segura de que quiera saber qué pinta tendría una semana de cenas hechas por ti.

También veo a mis amigas y otras madres haciéndolo, y haciéndolo muy bien.  Sé que tú también lo ves. Si ellas lo consiguen y nuestras madres también, ¿por qué yo no?

No lo sé.

Quizá nuestros amigos están actuando en público y en realidad se pelean. Quizá nuestras madres sufrieron durante años en silencio y ahora, 30 años después, simplemente no recuerdan lo duro que era. O quizás, y esto es algo por lo que me reprendo a mí misma todos los días, no estoy cualificada para este trabajo como las demás. Y por mucho que me rebaje solo pensarlo, voy a decirlo: necesito más ayuda.

Un parte de mí siente que pedirlo es un fracaso. Lo que quiero decir es que sí ayudas. Eres un padre impresionante y haces un trabajo genial con los niños. Y, además, esto me debería salir solo, ¿verdad? Instinto maternal, ¿no? Pero soy un humano, estoy funcionando con cinco horas de sueño y estoy cansadísima. Te necesito.

Por las mañanas, necesito que prepares al mayor para que yo cuide del bebé, prepare comida para todos y tome una taza de café. Y no, preparar al mayor no significa colocarle delante de la televisión. Significa asegurarse de use el orinal, de que se tome el desayuno, comprobar si quiere agua y preparar su mochila para el colegio.

Por la noche, necesito una hora para despresurizar en la cama sabiendo que el mayor está dormido en su habitación y tú estás cuidando al bebé. Sé que es difícil escuchar al bebé llorando. Créeme, lo sé. Pero si yo puedo vigilar y tranquilizar al bebé la mayor parte del día, tú puedes hacer una o dos horas por la noche. Por favor. Te necesito.

Los fines de semana necesito más descansos, momentos en los que puedas salir de casa por mi cuenta y sentirme como un individuo. Aunque solo sea un paseo por el barrio o ir a hacer la compra. Y algunos días, cuando he organizado clases de natación y quedadas para que los niños jueguen y parece que tengo todo bajo control, necesito que me eches una mano. O proponerme que yo me tumbe mientras ellos se echan la siesta. O empezar a limpiar los platos sin que te lo tenga que pedir. Te necesito.

Últimamente, necesito escuchar que agradeces todo lo que hago. Quiero saber que te das cuenta de que la colada está hecha y una cena deliciosa ha sido preparada. Quiero saber que valoras que dé el pecho a todas horas y que la extraiga mediante bombeo mientras trabajo, cuando sería más fácil para mí darles leche artificial. Espero que te des cuenta de que nunca te pido que te quedes en casa cuando tienes algún partido. Como madre, está asumido que debo estar en casa a todas horas y siempre disponible para cuidar a los niños mientras estás fuera. Y sé que alimento esa idea estando, bueno, pues en casa.

Sé que no es como lo hicieron nuestros padres y odio pedirlo. Ojalá pudiera hacerlo todo y que parezca que no me cuesta ningún esfuerzo. Y ojalá no necesitase reconocimiento por hacer cosas que la mayoría de las personas piensan que debe hacer una madre. Pero estoy mostrando una bandera blanca y admitiendo que soy humana. Te estoy contando cuanto te necesito y si sigo a este ritmo me voy a romper. Y eso te haría daño a ti, a los niños y a nuestra familia.

Porque, afrontémoslo, tú también me necesitas.

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone
Día-del-Pene

FESTIVAL DEL PENE

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone

Existe un lugar en el mundo en el que se venera al pene, y no es el cuarto de baño del sobrado de turno mientras se la machaca. Está en Japón, en la ciudad de Kawasaki, cerca de Tokio. Esta ciudad, próxima a la capital nipona, se llena de turistas curiosos, jóvenes desinhibidos, travestis, niños y hasta personas mayores para adorar a una única figura: el pene.

En un festival llamado el Kanamara Matsuri, los vecinos de esta ciudad pasean con reverente devoción un pene de 280 kilos de peso y 2,5 metros de largo. Celebran el Día del Pene como el Día de la Fertilidad y rezan por el bienestar de la pareja o por la prosperidad del matrimonio.Se trata de una celebración sintoísta (religión mayoritaria en el país) que se lleva a cabo el primer domingo de abril de cada año, aunque puede variar la fecha dependiendo del lugar, porque este festival se celebra también en otras comarcas niponas.

El origen de esta fiesta que mezcla lo pagano, el sexo, con lo religioso, no está muy claro. Hay teorías que lo vinculan con la antigüedad, otras niegan su relación con la fertilidad y dicen que es una tradición que viene de años atrás cuando las prostitutas de la zona acudían a rezar al Santuario de Wakamiya para pedir protección o curación de enfermedades de transmisión sexual.  Existe incluso una leyenda sobre un espíritu maligno de dientes afilados que se encaprichó de una joven y para no compartirla con nadie se instaló en su vagina dispuesto a morder a cualquier miembro viril que osara poseer a la chica.

La joven tuvo dos noches de bodas y sus dos esposos acabaron castrados por la mordedura del demonio. ¡Qué dolor! Entonces la mujer le encargó a un herrero que le fabricara un falo de metal para introducirlo en su vagina. El espíritu maligno mordió “el anzuelo” y toda su dentadura se rompió. ¡Una inteligente venganza! Ya no pudo fastidiar más a la joven.

resizer                   1292416050671_f

Ese Falo de Metal es uno de los tres mikoshi (capilla portátil, a modo de los pasos de Semana Santa) que los devotos transportan en procesión hasta el Santuario de Wakamiya. Junto a él, el Falo de Madera y el Falo Rosa, también llamado “Elisabeth”. Este último se incorporó hace pocos años a través de una donación de una asociación de travestis llamada Elisabeth cuyos miembros tenían amistad con un monje del santuario. “Elisabeth” es el Falo más concurrido y divertido, transportado por travestis y acompañado de cánticos y risas.

En esta insólita procesión participan personas de todas las edades y con absoluta naturalidad. Los sacerdotes shinto caminan tocando instrumentos musicales, acompañados de un desfile de gente vestida con ropas ceremoniales; grupos de jóvenes japonesas llevando penes de maderalos ofrecen a los asistentes para que lo toquen; en las calles hay numerosos puestos donde se vende todo tipo de souvenirs con forma fálica: velas, llaveros, colgantes, camisetas… En otros puestos callejeros ofrecen comida (salchichas, bananas y verduras moldeadas para la ocasión) y dulces (la piruleta fálica es la favorita de las niponas) y algunos invitan a beber sake.

Cuando llegan al Santuario hacen girar a los mikoshi, los posan en el suelo y todavía rezan algunas oraciones más.

¿A qué son unos cachondos estos japoneses? Y much@s os preguntaréis, como yo, si también tendrán un festival para venerar a la vagina… Bueno, esta parte de la anatomía femenina también tiene su espacio en el santuario de Wakamiya, aunque en el festival solo saquen el pene a paseo. Dentro del templo hay una gran vagina de bronce que tiene una zona dorada desgastada por el roce. ¡Que no es broma! El culto consiste en comprar uno de los falos de metal que se venden en los puestos callejeros y arrodillarse ante ella para frotárselo, pero sin introducirlo.

¡Bravo por los nipones! Sería injusto que solo celebrasen la fertilidad y prosperidad con el falo y dejaran relegados los genitales femeninos…No nos olvidemos que es la mujer la que en lo que a la reproducción se refiere se lleva la parte más larga y dolorosa. Lo de ellos son unos minutos de placer, ¿o no?

carmen-blue11-e1401998995764

Carmen Blue

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone
Reconquista 2018

Reconquista de Vigo 2018

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone

Es una de las grandes celebraciones en la ciudad de Vigo, con permiso del Cristo y de San Roque y sin desmerecer a otras fiestas populares de la ciudad olívica.

El Casco Vello (zona vieja), se engalana para trasladarnos al pasado, al S. XIX. Rememoraremos la participación de la ciudad en la Guerra de la Independencia española y conmemoraremos la retirada de las tropas napoleónicas francesas, que un 28 de marzo de 1809, gracias a un alzamiento popular tienen que abandonar por primera vez en la historia una plaza conquistada en Europa. Este hito histórico supuso que, un año después, Fernando VII le otorgase el título de ciudad “fiel, leal y valerosa” a Vigo.

Reconquista 2018 1

Este año las celebraciones se retrasarán a los días 7 y 8 de abril, como anunció hace días el gobierno municipal, para evitar Sigue leyendo

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone
déjala trabajar

DÉJALA TRABAJAR

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone

Más de  50 periodistas deportivas brasileñas denuncian  a través de un vídeo el acoso sexual que padecen en su trabajo.

El vídeo se transmitió el domingo, 25 de marzo, durante un partido de fútbol en el mítico estadio Maracaná, de Río de Janeiro, ante 79.000 espectadores y cuenta con casi un millón de visitas a día de hoy. En las imágenes, publicadas en Twitter con el hastag #DéjalaTrabajar, se puede comprobar lo difícil que les resulta realizar su trabajo y el acoso al que se tienen que enfrentar cuando están cubriendo algún evento deportivo. Sigue leyendo

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone
Reconquista 2018

Re-conquistando

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone

Reconquista 2018Camino lentamente por las estrechas calles de esta ciudad, mi ciudad. La amo.

Vigo es para mí algo más que un lugar en el mapa, un sitio para vivir. Son sus días y también sus noches. Sobre todo sus noches de Luna llena, como la de hoy. Todavía no se ha apoderado de mí el miedo a la soledad nocturna. Perseguida por la oscuridad aún soy capaz de pasear con tranquilidad, con la más absoluta calma, sin temores.

Soy una ermitaña en Vigo, una ermitaña de la ciudad. Cada día que pasa la observo y siempre me parece diferente. Vigo transcurre en el tiempo, en un tiempo que para mí es irrepetible. Un tiempo en el que cada minuto se me antoja una eternidad, un número inimaginable de visiones, una cantidad inagotable de imágenes, un sin fin de ideas inextinguibles. Sigue leyendo

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone