Archivo del Autor: admin

Adriana Lestido, la mirada femenina

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone

4166681367_66b9e68856Adriana Lestido,  es una figura sobresaliente de la fotografía argentina contemporánea. Realiza sus trabajos generalmente en blanco y negro dentro de un estilo documental, que se aproxima de forma íntima y dramática a los sujetos que fotografía.

Su trabajo es reconocido a nivel nacional e internacional siendo ganadora de importantes premios  y distinciones. Su obra integra  colecciones de museos de Argentina, Estados Unidos, Venezuela, Francia, España, Alemania y Suecia.

Adriana-Lestido-06En 2010 se celebró una retrospectiva de la obra de Adriana Lestido en la Casa de América de Madrid. Son imágenes producidas entre 1979 y 2007 que, a su vez, formarían parte de su libro: Lo Que Se Ve. Fotografías 1979-2007 (Ed. Clave Intelectual).  Lo que pretende con esta publicación es hacer un compendio de sus fotografías para poder contar en él una sola historia, profundizando en el sentido de su mirada. En sus fotografías se percibe el tiempo que fluye y que va creando un clima emocional, que comparten tanto  la mirada de la autora como los personajes: miradas inseparables pero a la vez autónomas. Sigue leyendo

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone

Quemadas en la hoguera

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone

hiHoy quiero escribir acerca de dos mujeres que murieron en la hoguera en épocas distintas pero que, en ocasiones, me recuerdan lo mucho y lo poco que hemos evolucionado.

Una de ellas es Hipatia, a la que Amenábar homenajeó en la película Ágora, reencarnándola en la actriz Rachel Weisz.

Hipatia es la primera mujer matemática y filósofa de la que se tiene conocimiento razonablemente seguro y detallado. Escribió sobre geometría, álgebra y astronomía. La figura de Hipatia se ha convertido con el paso del tiempo en un verdadero mito: desde la época de la Ilustración se la presenta como a una mártir de la ciencia y es tomada como icono de un mundo de armonía clásica que se desvanece ante el avance de una religión supersticiosa que esclaviza la razón. Sigue leyendo

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone

Bonsáis empanados con salsa peculiar

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone

En estos procelosos tiempos que dicen de fraternidad, paz y amor, hemos derivado curiosamente a la identificación de lo anterior en consumismo, borracheras, accidentes y atracones (aunque no necesariamente por este orden). Y en derroche sin límite.

Y como no me apetece, a lo Vainica Doble y el mítico “Con las manos en la masa”, hablar de pato chino ni alharacas similares, sino de un canto a la sencillez, con un ligero adorno difícilmente superable, propongo algo que no es ni primero, ni entremés ni postre: Bonsáis empanados con salsa peculiar. Ea. Que ya tendremos tiempo de preparar otras cosas cuando nos apetezca y no cuando nos obliguen y además así no le damos un sablazo a nuestras carteras.

En primer lugar debemos agenciarnos unos brécoles y unas coliflores, limpiarlos con mimo y cortarlos en ramitas grandes que nos recuerden a esos bonsáis tan bonitos que vemos en cualquier película japonesa que se precie o en cualquier salón de progre de los 90. Una vez realizado el proceso, nos toca la parte más difícil si es que cabe la expresión en esta receta. Para ablandarlos tenemos varias opciones, golpearlos como a los pulpos, pero nos quedará algo poco aprovechable; cocerlos en agua, al vapor o como a mí me gusta: se envuelve en papel film de cocina y, procurando que no tenga aristas (se ennegrecería), se introduce con poco disimulado entusiasmo en el microondas. Se hacen en su jugo, sin quedar húmedos y con todas sus propiedades intactas, con un sabor especialmente intenso. Rápido y curioso.

Una vez las tengamos, las dejamos que se enfríen y hacemos una de las pocas cosas que en cocina es en orden alfabético: los empanamos. Y es en orden alfabético porque es, por orden, harina, huevo y pan rallado. Lógicamente si escribiéramos huevo sin hache o con g se nos iría la preparación al garete, con lo que no dejamos de observar una vez más la importancia de una formación cultural básica.

En la harina o en el huevo echaremos la sal y ajo ralladito, así se reparten mejor. Y podemos dejar la parte del tallo sin enharinar del todo para hacerlos más identificables (recordemos que no tienen DNI ni nada parecido). Para freírlos, simple: aceite fuerte ya que la verdura ya está casi terminada en el micro y lo que queremos es que el empanado quede crujiente y cariñoso. Los sacamos y depositamos en una servilleta para quitarles el aceite sobrante pero recordando que no conviene comerlos fríos ni insultarlos en exceso.

Para la salsa, sencillez: una medida de vinagre de manzana y otra de azúcar. Y cuando digo medida es lo mismo de cada cosa, siendo indiferente que cojamos un vaso pequeño que una bombona de butano, depende de cuántos seamos. Se pone a fuego fuerte hasta que reduzca a la mitad. Luego se incorpora algo menos de la mitad de la cantidad de vinagre o de azúcar pero de salsa de soja. Se mete en la nevera y se deja reposar como mínimo un par de horas (como media siesta de una persona decente, vamos). Nos queda una salsa con textura de miel, agridulce, con sabor. Bella en sus matices. La echaremos en hilitos, en pegotones o mojaremos la verdurita en ella, cual nos plazca.

Y por favor, si conducimos, el alcohol sólo para las heridas.

chef quechicPaco Rebolo, MasterChef

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone

Una gaditana en la alcaldía parisina

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone

Anne Hidalgo nació en San Fernando, Cádiz el 19 de Junio de 1959. Con dos años, sus padres la trasladaron junto con su hermana a vivir al popular barrio de Vaise en Lyon huyendo de la presión política y las penurias económicas de la deprimida Andalucía del franquismo. Más tarde, se doctoró en derecho y trabajo social, y en 1982 se marcha a París para comenzar a trabajar como funcionaria en la “Inspection du travail” convirtiendose así en una de las más jóvenes inspectoras de Francia. Sus padres volvieron a San Fernando, mientras ella decidió quedarse en Francia. Sigue leyendo

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone

A un pescador

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone

¿Donde me equivoqué? No lo se, ojalá pudiera dar marcha atrás hasta el punto donde empezó a romperse la magia.

¿Cuándo empezó desconfiar de mi, a esconderse, a marcharse despacio, como se aleja un velero en un mar con viento calmo? ¿Dónde quedó la complicidad, las conversaciones de madrugada, el deseo? ¿La intensidad absoluta, el amago de traición?

Yo gritaba desde la orilla, el miraba hacia otra parte. Yo no entendía nada. Entonces, comencé a enfadarme. Y frustrada le grité, tan fuerte, que mis palabras hincharon las velas y lo llevó más lejos aún. Me quedé mucho tiempo ahí, esperando que recapacitara, que me explicara, pero se convirtió en un punto en el horizonte, en la linea entre el cielo y el mar, hasta desaparecer.

¿Y ahora que? Sigue leyendo

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone

Mucho ruido

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone

Uno de los motivos por los que echo de menos vivir en mi pueblo Palmones es por el ruido insoportable que hay en las ciudades. Cada vez aguanto menos el tráfico, el bullicio de la gente en la calle, el estrés, etcétera y cada vez necesito más la tranquilidad a mi alrededor y si lo que escucho es el sonido de las olas del mar mejor que mejor. Será que me estoy haciendo mayor, que es lo que le digo a mi madre cuando se preocupa por mí porque sabe que apenas salgo de mi casa.

Y es que la contaminación acústica se ha convertido en un problema silencioso que cada vez nos hace más daño a las personas hasta el punto de atormentarnos nuestra vida diaria. Según varios artículos especializados en este tema, la contaminación acústica es el exceso de sonido o ruido que altera las condiciones normales y la vida diaria de las personas en una determinada zona como pueden ser las ciudades, afectando la salud física y psíquica de los ciudadanos. Sigue leyendo

Si te gusta comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail to someone